Acaba de recibir su primera inyección de semaglutida (Ozempic, Wegovy), de tirzepatida (Mounjaro) o de liraglutida (Saxenda), y nadie le ha explicado realmente qué poner en su plato. Bienvenido al gran silencio nutricional de los análogos del GLP-1. El médico prescribe, el farmacéutico dispensa, la aplicación de seguimiento registra, pero entre medias queda ese vacío extraño: ¿qué hay que comer cuando el apetito se desploma un 30 %, cuando cada bocado puede provocar náuseas, cuando la balanza baja pero el pelo también se cae?
Esta guía está pensada para llenar ese vacío. Se dirige tanto a las personas que comienzan su tratamiento y temen las primeras semanas como a quienes están en fase de mantenimiento y quieren evitar las trampas clásicas: pérdida muscular, carencias, recuperación de peso al dejarlo. Cubrimos las tres moléculas más prescritas (semaglutida, tirzepatida, liraglutida), con un protocolo de macros específico, un plan de comidas de 7 días probado en la práctica clínica, estrategias validadas para gestionar cada efecto secundario frecuente y un apartado a menudo olvidado: cómo no recuperar los kilos después de dejar el tratamiento.
Encontrará cifras precisas (gramos de proteína por kilo, litros de agua, franjas horarias de inyección), listas de alimentos concretos disponibles en el supermercado, y un plan de acción aplicable de inmediato desde mañana por la mañana. Sin jerga médica innecesaria, sin promesas milagrosas, solo lo que funciona de verdad cuando se quiere convertir un tratamiento GLP-1 en una pérdida de peso duradera y saludable.
Cómo funcionan los GLP-1 y por qué la alimentación importa tanto
El GLP-1 (péptido similar al glucagón tipo 1) es una hormona intestinal que se secreta de forma natural después de las comidas. Cumple tres funciones principales: estimular la producción de insulina en presencia de glucosa sanguínea elevada, frenar la liberación de glucagón (la hormona que eleva la glucemia) y ralentizar el vaciado gástrico para prolongar la sensación de saciedad. Los análogos farmacológicos (semaglutida, tirzepatida, liraglutida) reproducen y amplifican esta acción, con una vida media mucho más larga que la de la hormona natural.
La tirzepatida va incluso más lejos: actúa a la vez sobre el receptor del GLP-1 y sobre el del GIP (polipéptido insulinotrópico dependiente de glucosa), lo que explica su eficacia superior observada en los ensayos clínicos (pérdida de peso media del 20 al 22 % a las 72 semanas según los estudios SURMOUNT publicados en The New England Journal of Medicine). La semaglutida a dosis para obesidad (Wegovy 2,4 mg) provoca de media un 15 % de pérdida de peso a lo largo de 68 semanas (estudio STEP-1, NEJM 2021). La liraglutida sigue siendo eficaz pero menos potente (5 a 8 % de pérdida de media).
Esta acción farmacológica tiene tres consecuencias nutricionales importantes que por sí solas justifican una guía dedicada. En primer lugar, el apetito cae de forma drástica: la mayoría de los pacientes refieren una reducción espontánea de la ingesta calórica del 20 al 35 %. Esta reducción no es inocua. Sin vigilancia, conlleva mecánicamente una ingesta proteica insuficiente y carencias de micronutrientes. En segundo lugar, el vaciado gástrico ralentizado crea una mayor intolerancia a las grasas cocinadas, a los fritos, a los quesos curados y a los grandes volúmenes. Mal gestionada, esta ralentización provoca náuseas, reflujo y eructos sulfurosos. En tercer lugar, la pérdida de peso rápida expone a una pérdida muscular importante si faltan las proteínas y el movimiento.
Es precisamente por estas tres razones por lo que un plan alimentario estructurado multiplica la eficacia del tratamiento al tiempo que reduce sus inconvenientes. Las recomendaciones de las sociedades científicas convergen: el análogo del GLP-1 no es un sustituto de un seguimiento nutricional, es un amplificador que exige justamente más rigor dietético, no menos. Ese es todo el objeto de lo que sigue en esta guía. Para entender cómo la plataforma Cetona traduce estos principios en un plan diario, consulte nuestra página GLP-1.
Macros y calorías bajo GLP-1
El primer reflejo cuando el apetito cae es comer menos. Es precisamente el error que hay que evitar. Bajo tratamiento GLP-1, el objetivo no es maximizar el déficit calórico: es garantizar que cada caloría ingerida sea útil, empezando por las proteínas.
Objetivo calórico: ni hambre, ni exceso
Para las mujeres, el rango útil se sitúa entre 1 200 y 1 600 kcal al día. Para los hombres, entre 1 500 y 1 900 kcal. Bajar de forma duradera por debajo de 1 200 kcal sin supervisión médica expone a la sarcopenia (pérdida muscular patológica), a las carencias de micronutrientes, a la caída del cabello, a la fatiga crónica y a una ralentización metabólica que hará muy difícil la estabilización después de dejar el tratamiento. Estos umbrales están alineados con las referencias para las dietas hipocalóricas supervisadas.
Proteínas: el pilar no negociable
El objetivo proteico se sitúa entre 1,2 y 1,6 g por kilogramo de peso corporal objetivo. Para una mujer de 78 kg que aspira a 65 kg, eso representa de 78 a 105 g de proteína al día. Para un hombre de 95 kg que aspira a 80 kg, de 96 a 130 g al día. Este rango es más elevado que las recomendaciones generales (0,83 g/kg/día) porque la pérdida de peso rápida amplifica la degradación muscular e impone una ingesta superior para preservar la masa magra, como subrayan las sociedades de nutrición clínica.
El momento importa tanto como la cantidad. Cuatro tomas de 25 a 35 g de proteína desencadenan cuatro oleadas de síntesis proteica muscular, mientras que una única toma masiva satura los mecanismos a partir de 30 a 40 g y desperdicia el resto en energía. En concreto: desayuno proteico, almuerzo proteico, tentempié proteico hacia las 16 h, cena proteica. Skyr, queso fresco batido 0 %, huevos, pechugas de pollo, pescado blanco, tofu sedoso, tempeh, legumbres cocidas largo tiempo, proteínas en polvo de calidad. Para profundizar, consulte nuestra calculadora de proteínas GLP-1 y el artículo dedicado sobre Ozempic y pérdida de músculo.
Lípidos: del 40 al 50 % de la ingesta, pero cuáles
Bajo GLP-1, los lípidos cocinados a alta temperatura y los fritos agravan las náuseas al exigir excesivamente la digestión ralentizada. La regla es sencilla: priorizar las grasas crudas o de cocción suave (aceite de oliva, aguacate, sardinas, caballa, almendras, semillas de chía, mantequilla clarificada ocasional). Evitar embutidos grasos, quesos azules curados en gran cantidad, platos preparados con salsa industrial.
Carbohidratos: del 15 al 25 %, de índice bajo exclusivamente
La dieta cetogénica estricta (por debajo de 30 g/día) es contraproducente bajo GLP-1 porque agrava el estreñimiento ya frecuente. El objetivo Cetona se sitúa entre el 15 y el 25 % de la ingesta, es decir, de 60 a 100 g de carbohidratos al día, exclusivamente de índice glucémico bajo: verduras verdes, frutos rojos (arándanos, frambuesas, fresas), legumbres bien cocidas en fase de mantenimiento (lentejas rojas, garbanzos), boniato en porción pequeña, quinoa. A evitar: pan blanco, pasta blanca, arroz blanco en gran cantidad (salvo en caso de náuseas intensas como recurso puntual), azúcares rápidos, zumos de fruta.
Hidratación: de 2 a 2,5 litros repartidos
La sensación de sed disminuye bajo GLP-1, lo que provoca una deshidratación silenciosa y amplifica el estreñimiento, la fatiga y los dolores de cabeza. Apunte a 2 a 2,5 litros repartidos a lo largo del día, nunca bebidos de una sola vez (lo que provoca distensión gástrica y náuseas). Agua, infusiones de jengibre o de menta, caldos claros caseros. Añadir una pizca de sal sin refinar y medio limón al primer vaso de la mañana cubre las necesidades de sodio y potasio a menudo descuidadas. El café sigue siendo posible pero nunca en ayunas (irritación gástrica) y limitado a 2 tazas al día.
Plan de comidas tipo a lo largo de 7 días
Este menú semanal está pensado para la fase de mantenimiento (a partir de la semana 8 aproximadamente). Para la fase de escalada (semanas 1 a 4), reduzca las porciones un 30 % y priorice las texturas blandas, las temperaturas tibias y el fraccionamiento en 5 a 6 minicomidas. Todas las comidas están calculadas para alcanzar de 25 a 35 g de proteína por toma, con ingredientes accesibles en la mayoría de los supermercados (Mercadona, Carrefour, Día, Soriana). Para generar una lista de la compra GLP-1 personalizada por supermercado, nuestra aplicación lo hace automáticamente.
Lunes
- Mañana: 2 huevos revueltos con aceite de oliva, 100 g de queso fresco batido 0 %, 50 g de frambuesas, café solo. Unos 28 g de proteína.
- Mediodía: Lomo de bacalao al vapor 130 g, brócoli al vapor, 60 g de quinoa, 1/2 aguacate. 31 g de proteína.
- 16 h: Yogur skyr natural 150 g + 10 almendras. 18 g de proteína.
- Noche: Tortilla de espinacas (3 huevos), ensalada verde, 1 cucharada de aceite de oliva. 24 g de proteína.
Martes
- Mañana: Skyr 200 g + semillas de chía + arándanos. Café. 26 g de proteína.
- Mediodía: Pechuga de pollo a la plancha 120 g, calabacín salteado, lentejas rojas cocidas 80 g. 35 g de proteína.
- 16 h: 1 huevo duro + 1 loncha de jamón cocido. 14 g de proteína.
- Noche: Salmón al vapor 130 g, espárragos, boniato al vapor 100 g. 28 g de proteína.
Miércoles
- Mañana: Tortitas de copos de avena 30 g + 1 cazo de proteína whey + 1 huevo, frambuesas. 28 g de proteína.
- Mediodía: Ensalada de atún al natural 1 lata + huevo duro + tomates + 1/2 aguacate + aceite de oliva. 33 g de proteína.
- 16 h: Queso fresco batido 0 % 150 g + canela. 16 g de proteína.
- Noche: Tofu firme a la plancha 150 g, pisto casero, 1 cucharada de aceite de oliva. 22 g de proteína.
Jueves (día de inyección: recetas antináuseas)
- Mañana: Caldo de pollo claro + huevo escalfado + 1 rebanada de pan integral tostado. 12 g de proteína.
- Mediodía: Arroz blanco 50 g + pescado blanco al vapor 100 g + zanahorias al vapor, jengibre fresco rallado. 24 g de proteína.
- 16 h: Plátano maduro + 1 cucharada de mantequilla de almendra. 8 g de proteína.
- Noche: Crema suave de calabacín + 100 g de queso fresco batido 0 % con un hilo de miel. 18 g de proteína.
Viernes
- Mañana: Tortilla de huevos (3) + salmón ahumado 50 g + cebollino. 30 g de proteína.
- Mediodía: Buddha bowl de quinoa 60 g + garbanzos cocidos 80 g + pepino + feta 40 g + aceite de oliva. 26 g de proteína.
- 16 h: Batido proteico: 1 cazo de whey + 200 ml de leche de almendra + frambuesas. 25 g de proteína.
- Noche: Lomo de dorada al vapor 140 g, espinacas con nata ligera, 1 cucharada de aceite de oliva. 32 g de proteína.
Sábado
- Mañana: Yogur griego 0 % 200 g + granola casera sin azúcar 30 g + arándanos. 22 g de proteína.
- Mediodía: Carne picada 5 % de materia grasa 120 g, judías verdes, boniato 80 g. 30 g de proteína.
- 16 h: 2 huevos duros + pepino. 12 g de proteína.
- Noche: Tempeh salteado al curry 130 g + coliflor asada + arroz basmati 50 g. 24 g de proteína.
Domingo
- Mañana: 2 huevos fritos, 1 loncha de jamón cocido, tomates cherry, 1/2 aguacate. 24 g de proteína.
- Mediodía: Asado de ternera 130 g, hinojo braseado, lentejas pardinas 80 g. 36 g de proteína.
- 16 h: Requesón 150 g + frambuesas. 18 g de proteína.
- Noche: Crema de calabaza + langostinos salteados 150 g + 1 cucharada de aceite de oliva. 28 g de proteína.
Este menú semanal es solo un ejemplo. Una personalización completa que tenga en cuenta el peso objetivo, la molécula, la fase de titulación, las restricciones alimentarias y el supermercado habitual lleva tres minutos a través de nuestro cuestionario inicial. Para recetas específicas antináuseas y un menú Ozempic de 7 días detallado, consulte nuestras guías dedicadas.
Efectos secundarios frecuentes y cómo ayuda la alimentación
Náuseas (sobre todo semanas 1 a 6)
Es el efecto secundario más frecuente (afecta al 40 a 50 % de los pacientes al iniciar el tratamiento, según las fichas técnicas de los medicamentos en cuestión). Causa directa: el vaciado gástrico ralentizado que prolonga la presencia de los alimentos en el estómago y estimula los receptores de las náuseas. Soluciones nutricionales: fraccionar en 5 a 6 minicomidas en lugar de 3 grandes, comer despacio (dejar el tenedor entre cada bocado), priorizar las temperaturas tibias o frías (los platos muy calientes amplifican las náuseas), evitar los fritos, las salsas grasas y los quesos curados. El jengibre fresco (rallado en una infusión o añadido a un caldo) ha demostrado su eficacia clínica contra las náuseas (metaanálisis Cochrane). Consulte nuestra guía completa Ozempic y náuseas: qué hacer.
Estreñimiento (afecta al 25 a 30 % de los pacientes)
Causa: ralentización del tránsito ligada al vaciado gástrico frenado, descenso mecánico del volumen alimentario y deshidratación silenciosa. Soluciones: 25 a 30 g de fibra al día (fibra soluble como la avena, las semillas de chía y el psyllium en prioridad; fibra insoluble a través de verduras verdes y piel de manzana), 2 a 2,5 litros de agua repartidos, movimiento posprandial (caminar 10 a 15 minutos después de cada comida). Alimentos que ayudan al tránsito y están validados: 2 kiwis maduros al día, ciruelas pasas tibias remojadas, yogur natural con chía. Aumentar progresivamente la fibra para no crear hinchazón. Consulte nuestro dosier Ozempic y estreñimiento: solución.
Fatiga (a menudo hacia la semana 2 a 4)
Multifactorial: subalimentación involuntaria, hipoglucemia reactiva, deshidratación, carencias (hierro, vitamina D, B12). Soluciones nutricionales: no bajar nunca de 1 200 kcal en una mujer, estructurar tentempiés estabilizadores cada 3 a 4 h (huevo duro, skyr, queso fresco batido), cubrir el hierro a través de carnes rojas magras, sardinas, lentejas con vitamina C asociada. Suplementación de vitamina D sistemática a validar con su médico. Nuestro artículo Ozempic y fatiga detalla las 7 causas principales.
Pérdida muscular y caída del cabello (riesgo a medio plazo)
Los estudios recientes publicados en Diabetes, Obesity and Metabolism y The Lancet muestran que hasta el 40 % de la pérdida de peso total bajo GLP-1 puede ser músculo sin una contramedida nutricional. La caída del cabello que de ello se deriva no proviene del medicamento, sino de las carencias de proteínas, hierro, zinc y biotina. Protocolo de preservación: 1,2 a 1,6 g de proteína por kilo, entrenamiento de fuerza 2 a 3 veces por semana (peso corporal, bandas elásticas o mancuernas según el nivel), suplementación de vitamina D + B12 si hay carencia analizada, ritmo de pérdida razonable (0,5 a 1 % del peso corporal por semana, no más). El rostro demacrado (a veces llamado Ozempic face) resulta de la misma pérdida muscular combinada con la pérdida de grasa subcutánea y se previene con las mismas palancas.
Reflujo gástrico y eructos sulfurosos
Efectos menos documentados pero frecuentes. Causa: el vaciado ralentizado deja fermentar ciertos alimentos (huevos, carnes rojas, coles) durante más tiempo, produciendo compuestos sulfurosos. Soluciones: evitar las comidas tardías (cenar 3 h antes de acostarse), elevar la cabecera de la cama, fraccionar, limitar las crucíferas crudas. Masticar hinojo después de las comidas también reduce las fermentaciones.
Errores alimentarios frecuentes
Saltarse comidas porque el apetito ha desaparecido. El error más costoso. Sin apetito no significa sin necesidad. Saltarse el desayuno y el almuerzo para picar solo un yogur por la noche garantiza déficit proteico, pérdida muscular y fatiga. Programar alarmas las primeras semanas ayuda a estructurar.
Caer en la hiperrestricción. Muchos piensan que comiendo 800 kcal/día maximizan los resultados. Falso. El metabolismo se desploma, el cuerpo cataboliza el músculo, el pelo se cae, y la recuperación al dejarlo está garantizada. El objetivo sigue siendo un déficit moderado (300 a 500 kcal/día) suficiente para un 0,5 a 1 % de pérdida semanal.
Descuidar las proteínas. Una porción de ensalada verde con un poco de pollo no constituye una comida proteica. 25 a 35 g de proteína por toma equivalen a 130 g de pollo, o 200 g de skyr, o 4 huevos. Conviene pesarlos físicamente las dos primeras semanas para calibrar el ojo.
Seguir con el alcohol como antes. Incluso una copa de vino en ayunas puede desencadenar una hipoglucemia reactiva y amplificar las náuseas durante 12 h. Muchos pacientes desarrollan espontáneamente una aversión; es algo bueno, no hay que luchar contra ello.
Ignorar las señales digestivas. Una náusea persistente, vómitos repetidos más allá de 48 h, un dolor epigástrico agudo o una ausencia de deposiciones durante más de 5 días obligan a una consulta médica. Sin alarmismo, pero tampoco a la espera pasiva: estas señales pueden indicar una pancreatitis o una oclusión parcial, raras pero documentadas en las fichas técnicas.
Mantener el peso después de dejar el tratamiento
Es el tema del que nadie habla lo suficiente. Los estudios disponibles (en particular el seguimiento STEP-4 publicado en JAMA 2022) muestran que, al dejar la semaglutida, alrededor del 68 % de los pacientes recuperan dos tercios del peso perdido en el año siguiente. Esta cifra es aterradora, pero se explica: sin un cambio de hábitos estructural, sin preservación muscular y sin un plan de transición, el organismo recupera su punto de equilibrio anterior.
Un protocolo de transición reduce drásticamente ese riesgo. La regla básica: retirada progresiva a lo largo de 8 a 12 semanas (reducción de dosis mensual en lugar de interrupción brusca), mantenimiento de una ingesta proteica elevada (1,2 a 1,6 g/kg conservada indefinidamente), continuación del entrenamiento de fuerza 2 a 3 veces por semana, y paso a un seguimiento alimentario mensual durante al menos 12 meses después de dejar el tratamiento.
La alimentación post-GLP-1 no es una vuelta a la de antes del tratamiento, es una nueva línea de base. Los principios siguen siendo idénticos (densidad proteica, hidratación, lípidos de calidad, carbohidratos de índice bajo), con simplemente porciones ligeramente aumentadas para compensar la saciedad que vuelve a la normalidad. Es precisamente para acompañar esta fase crítica por lo que desarrollamos un módulo de plan de continuación en la aplicación. Mientras tanto, consulte nuestra guía de alternativas y continuación GLP-1.
Preguntas frecuentes (FAQ)
1. ¿Cuántas calorías al día bajo tratamiento GLP-1?
El rango útil: 1 200 a 1 600 kcal para las mujeres, 1 500 a 1 900 kcal para los hombres. Nunca por debajo de 1 200 kcal sin seguimiento médico. El reto no es recortar más, es garantizar la densidad nutricional de cada bocado.
2. ¿Cuántas proteínas comer al día con Ozempic o Wegovy?
Entre 1,2 y 1,6 g de proteína por kilo de peso objetivo, repartidos en 4 tomas de 25 a 35 g. Para una mujer de 78 kg que aspira a 65 kg, unos 90 a 105 g al día.
3. ¿Cuánto duran las náuseas con Ozempic?
Pico entre la semana 2 y la semana 4, y luego mejoría en 7 a 14 días en la mayoría de los casos. Una alimentación fraccionada, tibia y baja en grasas cocinadas acorta esta fase.
4. ¿Hay que hacer una dieta cetogénica con Ozempic?
No. La dieta cetogénica estricta agrava el estreñimiento. Nuestro protocolo mantiene un 15 a 25 % de carbohidratos de índice bajo, suficiente para el tránsito.
5. ¿Se puede perder músculo con Ozempic?
Sí, hasta el 40 % de la pérdida total sin contramedida. Alcanzar el objetivo proteico y hacer entrenamiento de fuerza 2 a 3 veces por semana reduce esa cifra por debajo del 15 %.
6. ¿Es compatible el alcohol con un tratamiento GLP-1?
En dosis muy pequeñas y ocasionales, y nunca en ayunas. Muchos pacientes desarrollan una aversión espontánea.
7. ¿Qué comer los días de inyección?
Comidas tibias, bajas en grasas cocinadas, fraccionadas en 5 a 6 minicomidas. Caldo claro, arroz blanco, pescado al vapor y yogur natural se toleran bien.
8. ¿Es compatible el ayuno intermitente con un GLP-1?
Posible en fase de mantenimiento, a condición de alcanzar el objetivo proteico. Desaconsejado en fase de escalada (semanas 1 a 8).
9. ¿Cómo gestionar el estreñimiento con Mounjaro?
25 a 30 g de fibra, 2 a 2,5 litros de agua, 2 kiwis maduros al día, caminar después de comer. Consultar más allá de 5 días sin deposiciones.
10. ¿Qué complementos alimenticios bajo GLP-1?
Vitamina D, B12, hierro (mujeres), magnesio si es necesario. Siempre con consejo médico y análisis de sangre.
11. ¿Qué hacer si el apetito no permite alcanzar el objetivo proteico?
Fraccionar, recurrir a fuentes densas (skyr, clara de huevo, proteína en polvo), beber las proteínas (batidos, caldos enriquecidos).
12. ¿Se recupera peso al dejar el GLP-1?
Sin protocolo, un 68 % de recuperación en el año. Con una retirada progresiva y el mantenimiento de los hábitos, esa cifra baja del 30 %.
13. ¿Cómo evitar el rostro demacrado (Ozempic face)?
Preservar el músculo a través de las proteínas, ralentizar el ritmo de pérdida, mantener la hidratación y el colágeno alimentario.
14. ¿Provoca el Ozempic una caída del cabello?
No directamente. La caída se deriva de las carencias de hierro, zinc, biotina y proteínas ligadas a la pérdida rápida.
15. ¿Cuánto tiempo seguir esta dieta?
Durante todo el tratamiento, y luego como mínimo 12 semanas después de dejarlo. Lo ideal: convertirla en una base alimentaria duradera.
Conclusión: convierta su tratamiento en una pérdida de peso duradera
Un tratamiento GLP-1 no es una solución autónoma. Es un potente acelerador que solo da su pleno potencial combinado con una estrategia alimentaria estructurada, una preservación activa de la masa muscular y una vigilancia de los efectos secundarios. Sin esa base, el tratamiento cuesta caro para resultados subóptimos y una recuperación de peso casi garantizada al dejarlo. Con esa base, se convierte en la herramienta de transformación corporal duradera que la investigación clínica promete.
Toda esta guía se resume en cuatro gestos diarios: 1,2 a 1,6 g de proteína por kilo repartidos en 4 tomas, 2 a 2,5 litros de agua fuera de las comidas, entrenamiento de fuerza 2 a 3 veces por semana, y un fraccionamiento inteligente los días de inyección. El resto es ponerlo en práctica.
Para convertir estos principios en un plan de comidas concreto adaptado a su peso, su molécula, su fase de titulación y sus restricciones (halal, kosher, vegetariano, sin gluten, sin lactosa), nuestro cuestionario inicial lleva tres minutos y genera de inmediato un plan personalizado con lista de la compra adaptada a su supermercado habitual. Es gratis para empezar.
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Fuentes y referencias
- AEMPS, ficha técnica de semaglutida (Ozempic, Wegovy), aemps.gob.es
- EMA, evaluación de Wegovy y Mounjaro, ema.europa.eu
- FESNAD, recomendaciones proteicas (necesidades de proteína en adultos), fesnad.org
- SEEN, sociedad española de endocrinología y nutrición, preservación de masa magra, seen.es
- Wilding JPH et al. (2021), « Once-Weekly Semaglutide in Adults with Overweight or Obesity » (STEP-1), *The New England Journal of Medicine* 384:989-1002
- Jastreboff AM et al. (2022), « Tirzepatide Once Weekly for the Treatment of Obesity » (SURMOUNT-1), *The New England Journal of Medicine* 387:205-216
- Rubino D et al. (2022), « Effect of Continued Weekly Subcutaneous Semaglutide vs Placebo on Weight Loss Maintenance » (STEP-4), *JAMA* 327(2):138-150
- SEEN, sociedad española de endocrinología y nutrición, recomendaciones alimentarias para pacientes bajo análogos GLP-1, seen.es
- FESNAD, recomendaciones para la preservación de la masa magra, fesnad.org